Este hombre exhibe su pequeño recién nacido como su posesión más preciada. Y no es para menos en esta tierra bendecida de la madre naturaleza, rodeada de montañas que llegan hasta el patio de casa y donde las aguas de un volcán acarician mansas el pueblo. De vez en cuando el volcán escupe fuego y lava y poco después todo vuelve a la misma rutina. Es la esencia de la naturaleza ruda y a la vez tierna de esta tierra privilegiada.
1 comment:
Hello Lalo, Good to see you're still doing the same kind of inspirational work that makes me admire you. Hopefully, I can take such grabbing photos when I am in Vietnam this Summer. Keep in touch my friend. Lan.x
Post a Comment