Saturday, 10 July 2021

Mi Bella Sahara, SF Califas (Mid-to-late 80's)



 

In Memory of My Father (Aug 1-1913 - July 10-1986)



 On July 10th 1986 my father, Luis Eduardo Borja, passed away in Cali, Colombia. I was living in San Francisco at the time and got the news early that morning and had to deal with having lost my old man. I left work before noon and went home to brood and think and drink my head -and sadness- off for the rest of the day. 

Today I try to remember my old man, his love of family being the only thing that kept him going. He always insisted on us, his children,  having an education and being honest in our lives. 

On this day I still remember in the back of my memory his voice and his advice. His gentle demeanour and his generosity. I thank him for having made an honest man out of me. 

Friday, 28 May 2021

On my 72nd birthday, with Camilo and Marina

It was windy and rainy. It was wet and ugly but I had to take the photograph that marks my yearly journey into one more year. Except that this day I did not take the self-portrait. My son did it as he appears holding the cable-release that works the camera shooting mechanism. He had just come from school on Friday afternoon and his sister and I had been waiting for him to come home. To comply with the silly ritual, in appearance, of standing in front of a camera under the rain to register how the years keep on turning my former dark hair whiter by the day.
 

Friday, 30 April 2021

April 30, 1973


 This is the document I presented to the immigration authorities at my arrival in Toronto International Airport on this date, nearly fifty years ago.

Little did I know of what was to come after that day. My new life opening in front of me. All those doors opening and all those friendships and experiences that were about to start.

Every year on this particular date I remember my arrival at that city and country that would eventually forge my future life. The one I now have.

Thursday, 22 April 2021

Memory of my mother. On her birthday April 23rd - San Francisco, California 1992.


 On this date every year I remember my beloved mother Marina. Here she is during the one and only ever trip she took abroad, the summer of 1992 just before the birth of her other American granddaughter, Paula Catalina. She spent her time in our beautiful pad on Kansas Street and enjoyed some of her time with my daughter Sahara, who was eleven years old at the time.

Tuesday, 23 March 2021

Beto Borja, Marzo 23, 1951


 Una vez más regresa en este su día de cumpleaños la memoria de mi hermano menor Alberto. Esta imagen es de 1982 cuando Laura, Sahara y yo habíamos regresado a Cali desde Toronto. La foto fue tomada en la vieja casa familiar en San Fernando, en la inolvidable Carrera 35. 

Mi corazón vuelve a sentir su presencia. Su memoria por siempre en mi pecho. 

Tuesday, 9 February 2021

Niño en el Mercado de Baños, Ecuador 2000

 



Durante el verano del año 2000 deambulando por varias ciudades del Ecuador me detuve en algunas plazas de mercado con el propósito de retratar gente local. Vale decir que los personajes fueron elegidos al azar de entre las muchas personas que iban y venían de un lado para otro. 


La gente en la sierra ecuatoriana es bastante reservada así que tuve que forzar mi empeño entre quienes entraban y salían del mercado. Usé un trapo negro heredado de un viejo grupo de teatro el cual sirvió como fondo para mi propósito fotográfico. 

En varios sitios lo colgué de clavos existentes en las paredes y, en otros, de algún parapeto aledaño o anexos al patio de la entrada. 


Al instalar el trapo y disponer mi cámara montada en el trípode pregunté a las personas que transitaban frente a mí si sería posible tomar su retrato. Debía entonces explicar individualmente que no habría compromiso monetario de alguna de las partes. 


El niño fotografiado aquí tendría por esa fecha entre diez y doce años y caminaba tomado de la mano de su hermana algo mayor que él. Ambos accedieron a posar frente mi cámara. Luego de dos tomas le sugerí a él que posara solo, cosa que accedió de inmediato.


Esta es la imagen. Me atrapó al instante por la honestidad y soltura de la pose. Es una imagen posada, valga recalcar, pero es también espontánea en muchos aspectos y sin rezagos de fingir lo que no es. El sol a las once de la mañana es intenso en la sierra y él quiere proteger sus ojos del resplandor. Se lleva las manos con los dedos entrelazados  a la frente y mira directo a la cámara pidiendo que se le registre tal como es. 

El documental conlleva implícito un carácter confesional y eso aparece en la superficie del retrato. El niño se cubre la vista frente al incómodo sol para mirar y ser mirado mejor.

Esta imagen me ha hecho pensar en el paso del tiempo y tengo ahora que especular sobre lo que ha podido suceder con él desde entonces. 


Lo mío lo sé y me he visto envejecer de cincuenta y uno a setenta y un años. He tenido dos hijos más en mi vida, vine a Inglaterra a envejecer, algo que en aquel entonces no hubiera podido vislumbrar.

Lo de él nunca lo sabré. Es posible que hoy sea doctor o conductor de camión. Lo único que queda claro es el pasado y lo que muestra: un niño que protege sus ojos del resplandor del sol una mañana del primer agosto del siglo veintiuno, mientras mira sin parpadear a un tipo que lo retrata y a quien nunca más verá en su vida. 


En esta separación de dos realidades diferentes estriba la validez y la falencia del hecho fotográfico accidental. La realidad en su presente es y estará por siempre encasillada en esa jaula demarcada por el negativo resultante de la toma.

La lectura posterior será objeto de múltiples interpretaciones que van desde lo sociológico hasta su alcance artístico o documental.

Second Week of February 2021


 

Tree Twinned to Wall, Near Sandwich, Kent 2007


 

Wednesday, 3 February 2021

I Love to Have my Portrait Taken...



 As far as I can remember, in my life I have probably smiled for a picture or two, tops. So it is no surprise that my young children have inherited this trait. I have always kept a stolid countenance, my face showing no more than it is normal to show: the front of my soul. 

Many times when I have photographed my young I have tried to tell them what so many people in my life have told me under similar circumstances: smile.

These two shots illustrate my point. Maybe they were having a terrible morning (can't recall), perhaps they felt put-upon. Or I pulled them away from a game they were playing in the garden. The point is that these images have a great deal more character than they potentially would have even if they had shown two wonderful children's smiles for the camera.

Xlll Skull