Monday, 8 January 2007

Dulcero



En 1995, durante cerca de cuatro meses, estuve fotografiando vendedores ambulantes en Cali, Colombia.
Me llamó mucho la atención que de todos los personajes que pude retratar nadie aparece sonriendo. Ni los niños.
Parece que es tanta la carga de responsabilidades en sus vidas, que nadie tiene la inclinación a sonreir.
No son, de todas formas, retratos tristes. Hay mucho de resignación en ellos. Y también mucha dignidad.

No comments: