Thursday, 16 February 2012

Hablando de Autorretratos




















En los años de la ya lejana juventud era común adjudicarle al mal genio o a ciertos desplantes de temperamento la fórmula venida de cientos de años atrás y decir: ¨Se le salió el indio¨
Pues bien, vivimos ahora tiempos más iluminados, bien sea por la influencia de lecturas o la asiduidad de culturas a las que hemos sido expuestos a lo largo de los años.
Todo esto viene al caso ahora que observo este autorretrato tomado en el espejo de un hotelucho inolvidable en Marruecos. Entonces veo un tipo que alguna vez ocupó mi rostro y el espejo y, veo también, la cara de mi madre y mis abuelos, él blanco y ella bien india, de Chiquinquirá, Boyacá, para más señas.
Y encuentro que explorando la imagen al meterle un adornito plumífero aparece de repente el mencionado indígena. Aquél que en nuestros años de escuela nos prohibieron explorar porque siempre fue producto de la mala leche, de la tristeza y el mal genio provenientes de tanto sufrimiento, de la pobreza, de la explotación, etc. etc. etc.
Así que ahora, al entenderme un poco más, beneficio del tiempo y la aceptación de ser lo que soy, me digo para mis adentros: Bienvenido el Indio, entra que la puerta está abierta.