Sunday, 2 May 2010

Sombras del pasado


















Ha corrido tanta agua bajo el puente y lo que resta hoy son escasas memorias que de forma recurrente regresan en cómodas entregas semestrales, en algún sueño ya de madrugada. El rostro es siempre joven, el de ambos; los besos tienen aún aquel sabor de tierna fruta. Por lo general él la sueña en blanco y negro y ella, quién sabe, si nada sabe de ella. Ella habrá de permanecer sumergida en el laberinto de tantas memorias convulsas, donde hoy la fantasía se convierte en la representación real de algo que nunca llegó a florecer más allá de la primera primavera de su amor incipiente.
Buscando reposo en la ardua lucha contra el insomnio cruel, el hombre se da vuelta hacia el rincón de la cama y, antes de regresar al precario jardín donde habita el sueño, murmura en sus adentros que da gracias a dios por los negativos preservados.

1 comment:

Marian Raméntol Serratosa said...

Esos sueños en blanco y negro son siempre una sorpresa, Lalo.

Un abrazo desde España.

Marian