Wednesday, 25 July 2007

El Chiripazo


La noche anterior, sentado en un café del centro pude ver y sentir las posibilidades del lugar. La estructura de la antigua Plaza, los magníficos arcos. El problema era que a esa hora estaba invadida de incontables hombres y mujeres rubios hablando y fumando y bebiendo al aire libre.
Decido entonces, a la mañana siguiente, deambular entre el silencio de las siete y media en San Sebastián, donde solo unos cuantos ciudadanos se deslizan entre las sombras que proyectan las columnas. Al doblar una esquina me encuentro de buenas a primeras con este hombre que recoge los desechos de la noche anterior y sin pensar en la exposición correcta oprimo el disparador.
"Al carajo con la exposición corecta", me repito, mientras veo flotando este barrendero que viene a inscribirse en mi negativo, una mañana del verano de 1988.