Friday, 28 May 2010

Riobamba negs


















Primera versión


















Segunda versión


Hace exactamente diez años mientras viajaba por la Sierra ecuatoriana me detuve unos días en Riobamba. En el parque principal un fotógrafo hacíendo retratos para documentos y fotos de familia repetía la historia de los fotógrafos de siempre. Un día, al observar que muchos negativos iban a parar directamente a un pequeño cubo de basuras metí la mano y saqué de entre ellos estos cinco que ahora, por estos días, ven la luz desde este otro horizonte. Mezcla de magia antigua y brujería sigloveintiuno estas imágenes son el resultado de ese aquelarre alquímico y las nuevas exigencias del medio fotográfico. El escáner se deja venir de medio lado y se presta al juego y jugando comenzamos a aprender.

Tuesday, 25 May 2010

Cap'n Stern apprehended by Rolleiflex patrol



Hace pocas semanas Iván Castiblanco Ramírez del Colectivo OctoActo, entidad que dirige desde Buenos Aires, propuso a sus colegas el tema de crear imágenes bajo el título misterioso de, Esto (no) es fotografía. Título intrigante, que por demás nos lleva a pensar en la negación de nuestros positivos. La propuesta incita a retomar las riendas del proceso creativo y reconocer que hay más senderos abiertos a la fotografía que la simple recreación de lo que vemos.
Su propuesta incitante me llevó a instigar -más que a investigar- las respuestas del escáner en la medida que la copia es tan sólo la copia si asumimos que simplemente es una copia.
Porque hay copias de copias.

Encuentro muy acertada la iniciativa de Castiblanco Ramírez ya que acierta a descubrirnos, por medio de una propuesta sofisticada, las posibilidades de crear imágenes a partir de lo que se nos antoje con plena libertad.

PS: Fotografía escaneada de un retrato en papel (Cap'n Stern's Sixty First).
Gracias Iván

Thursday, 13 May 2010

One eye, two visions














Para aquellos a quienes pueda interesarle la mirada fotográfica, esta imagen puede ser reveladora de la intención primaria del fotógrafo. El ojo mira en detalle aquello que le atrae, que le llama a curiosear con detenimiento. Las interpretaciones y los regodeos de tinte académico vendrán luego, por añadidura, si es que llegan. Lo esencial es la mirada primaria, aquella que actúa como centro de atracción, cubo de azúcar al ojo y el olfato de la mosca.

Sunday, 9 May 2010

Doble versión del Coliseo romano














Inútil es pensar que el tiempo se detiene ante la arquitectura; por el contrario la envilece antes de enaltecerla, la embadurna de hollín y polvorientos siglos. Es tan sólo debido a la belleza de la arquitectura misma que ésta logra sobrevivir los embates de su implacable asalto silencioso.

Thursday, 6 May 2010

Fauna y Flora


















Esta visión aparece de cuando en vez por entre las enredaderas del jardín. Se desliza suavemente y se muestra impávida ante propios y extraños que no alcanzan a entender que el jardín está habitado por extrañas y encantadoras formas de misterio.

Sunday, 2 May 2010

Sombras del pasado


















Ha corrido tanta agua bajo el puente y lo que resta hoy son escasas memorias que de forma recurrente regresan en cómodas entregas semestrales, en algún sueño ya de madrugada. El rostro es siempre joven, el de ambos; los besos tienen aún aquel sabor de tierna fruta. Por lo general él la sueña en blanco y negro y ella, quién sabe, si nada sabe de ella. Ella habrá de permanecer sumergida en el laberinto de tantas memorias convulsas, donde hoy la fantasía se convierte en la representación real de algo que nunca llegó a florecer más allá de la primera primavera de su amor incipiente.
Buscando reposo en la ardua lucha contra el insomnio cruel, el hombre se da vuelta hacia el rincón de la cama y, antes de regresar al precario jardín donde habita el sueño, murmura en sus adentros que da gracias a dios por los negativos preservados.

Las sombras del jardín


















El más pequeño de los dos se ocupa de registrar las sombras que el sol de la tarde proyecta sobre el césped. La mayor se distrae haciendo preguntas al padre. El padre se vuelve hacia ella y el más pequeño aprieta el disparador. La escena es reminiscente de la adoración a los santos en la capilla del pueblo. No es para tanto, pero hay que admitir que de este lado hay mucho de verdad en esta íntima alegoría.

Neil Sloman, retratista




A mediados de los años setentas la fotografía dio un giro radical con el advenimiento de la tecnología digital. En poco más de un cuarto de siglo la segunda invención de la fotografía, la primera había sido en 1839, se insinúa como fuerza dominante en el ámbito de las comunicaciones, el arte y la vida moderna en general.
La popularidad de la fotografía digital ha forzado a Kokak, la firma que inventó y comercializó la película de celuloide durante ciento veinte años años, a dejar de producirla para dedicarse por entero a cultivar y explotar la tecnología digital.
Tal como sucedió con la invención original, la nueva tecnología ha revolucionado la ciencia, las comunicaciones, las artes y los hábitos cotidianos de millones de seres.
El intercambio y diseminación de imágenes digitales a través del internet es asombroso. Se ha transformado el entretenimiento de masas, el cine, cuya dependencia en la cinta de celuloide es cada vez menor.
De ahí que se produzcan reacciones interesantes en el campo de la fotografía tradicional, mientras seguimos a la espera del puntillazo final.
Muchos fotógrafos han buscado refugio en métodos arcaicos retomando prácticas que parecían destinadas al olvido. El retorno a métodos antiguos ha dado origen a una regresión hacia las fuentes primarias. La película de gran formato en placas de 5 y 7 pulgadas no ha sido del todo sepultada. Ni lo ha sido el trapo negro por sobre la cabeza del fotógrafo, algo que pensamos había quedado relegado a los libros de historia.
El daguerrotipo ha regresado junto a las cámaras de cajón, al igual que los negativos de albumen, mezcla de clara de huevo con emulsión de sales de plata esparcida sobre placas de vidrio. Las imágenes resultantes, similares a las que estuvieron en boga a mitades del siglo xix, causan sensación a principios del xxi.
Fotógrafos respetados de este tiempo han comenzado a explorar otras posibilidades artísticas y se les ve marcando pautas bajo el influjo de técnicas antiguas.
Aquellos que aún profesan su fe en la película de celuloide continúan utilizando técnicas que hasta hace sólo unos años eran la norma y hoy día se consideran anticuadas, por no decir obsoletas. La fotografía tradicional, motivo de curiosidad, es mirada a distancia con cierto estupor por las nuevas generaciones.
El trabajo realizado por Neil Sloman, profesor de historia del arte y fotógrafo de la localidad de Whitstable, pintoresco pueblo situado en el Sudeste de la costa inglesa, es un buen ejemplo de lo anterior.
Sloman estuvo fotografiando artistas durante tres años en sus estudios de trabajo. Los retratos tomados con película de placa de
10 x 13 centímetros, son un recuento de rostros y actitudes de muchos habitantes de la localidad.
El resultado final puede ser interpretado como un retablo fotográfico del lugar a través de sus gentes. El pueblo se ve reflejado en un sector de su población y es dado a conocer al ancho mundo a partir de una página web.
Lo local deja de ser estrecho y pasa a convertirse en manifestación artística con proyección global. Lo uno combinado con lo otro entra a ser ganancia de todos.
Artists in Their Spaces, se llama este proyecto fotografiado con una cámara Linhof, de gran formato. Las copias en blanco y negro, de elegante factura, son una amalgama de artistas cuyos rostros parecen respirar ese aire de importancia que poseen las obras trascendentes.
“Las dificultades encontradas en el uso de esta cámara representan un reto y una oportunidad para explotar sus posibilidades”, dice el fotógrafo y añade: “Hemos perdido la magia al no tener como intermedio entre fotógrafo y sujeto el proceso químico que hace del revelado un hecho tan especial. Además, cuando se tiene frente a sí una cámara de cajón, con el fuelle desplegado y la parafernalia del trapo negro, el gran trípode y el fotómetro para medir la luz, la persona fotografiada se convierte, quiéralo o no, en actor de una pequeña obra. El retrato no es algo que se hace la ligera y por el contrario todo el asunto toma un cierto aire de ceremonia, de ritual”.
Este ritual ha desaparecido por completo con la inmediatez del retrato digital, con su revisión instantánea en el respaldo de la cámara y la posibilidad de retomar una imagen cuantas veces sea necesario.
Con esta muestra fotográfica Neil Sloman ha querido rendir homenaje a su padre fotógrafo, recién fallecido y, por extensión a aquellos artistas de la imagen que aún se esfuerzan por continuar en el antiguo arte del revelado y copia en papel de plata, a sabiendas que es nadar contra la corriente.
Nada ni nadie habrá de cambiar el curso de los acontecimientos a medida que estos se sucedan. Lo más probable es que lo digital acabará por desplazar la fotografía tradicional irremediablemente.
Mientras tanto, un puñado de pioneros modernos han comenzado a aparecer por todas partes para reivindicar el uso de la fotografía de las sales de plata, fundamento y esencia de un arte que ha durado por más de ciento setenta años y nos brindan con ello la esperanza que habrá de permanecer por muchos otros más.


Ver todas las imágenes en:
www.neilsloman.co.uk